Quiero ser madre

Ya dije que hablaría sobre este tema. No pensaba que sería tan pronto, pero es que… desde hace un tiempo, esta idea, este deseo me ronda bastante. Sí, QUIERO SER MADRE.

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Fuente: mejorconsalud.com

 Y es curioso, porque yo nunca fui muy “niñera”, ni me han gustado especialmente los niños. Que sí, que son adorables, tiernos, graciosos… pero nunca he sido de acercarme a hacerles carantoñas, ni a cogerlos. Si los cojo, es porque me los han puesto directamente en los brazos. Además, me da pánico cogerlos, porque no sé qué hacer con ellos en brazos. Pesan mucho, se mueven, lloran… No sé, me siento hasta ridícula con uno de ellos en brazos. Estoy deseando que llegue su madre o su padre a cogerlo.

Por otro lado, se da la circunstancia de que no he tenido que convivir con niños: ni he tenido hermanos, ni primos pequeños, ni tengo sobrinos. Y me da que tampoco los tendré. (Sobrinos, digo. Hermanos y primos ya supongo que a estas alturas no voy a tener :P) Lo más en contacto que he estado con niños pequeños ha sido con los retoños de mis amigos. Y muy de tarde en tarde.

Imagino que ésa es una de las razones por las que me siento tan novata con un niño en brazos, que no acabe de verme teniendo uno, e incluso de que dude de si yo sería una buena madre algún día. Sin embargo, llámalo instinto maternal (algo que nunca tuve muy marcado), llámalo reloj biológico, llámalo presión social, llámalo X o un cúmulo de las anteriores… el caso es que, ahora, en este momento, me gustaría mucho ser madre. Hasta el punto de que se está convirtiendo en una obsesión. Sobre todo porque aunque quiero, siento que no es el momento. Y como suele pasar: basta que no puedas tener o hacer algo, para que lo desees más y más.

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Fuente: elclubdelasmadresfelices.com

 

Cuando era pequeña, me veía a mí misma de mayor casada y con dos hijos. Pero supongo que tenía esa idea vaga porque era la imagen típica de familia que se nos ha transmitido a los de mi generación. Papá+mamá+hijito+hijita (y el perro).

Luego, fui creciendo, y recuerdo que cuando tenía 20 años, yo lo que quería era divertirme, salir con chicos, trabajar… El tema de formar un familia no estaba para nada entre mis prioridades. Obviamente, era muy joven y tenía aún todo por hacer.

Recuerdo que me visualicé a mí misma sin hijos y no fue para nada una idea desagradable. Al revés, me pareció hasta atractiva. Me veía a mí misma como una mujer independiente, con un trabajo molón, saliendo de fiesta, conociendo a gente, viajando… Y aquello me gustaba. Y por supuesto, un bebé chocaba radicamente contra aquella imagen idílica.

Luego tuve mi primer novio serio. Él sí quería ser padre en un futuro, y yo le hacía rabiar diciendo que para nada entraba la maternidad en mis planes. No tenía que haber bromeado con aquello, porque luego, viene el karma y te la devuelve.

De aquello han pasado ya unos cuantos años. En todo este tiempo, encontré el trabajo de mi vida, conocí al amor de mi vida, nos fuimos a vivir juntos, nos compramos un piso, perdimos el trabajo, nos casamos en una boda preciosa…

Luego, entre medias, mi mejor amiga tuvo a su primer hijo, y fue entonces cuando empecé a pensar que quizá, tal vez, a lo mejor, eso de tener niños no era algo tan descabellado. Algún día, pensé, tal vez… Por aquel entonces yo apenas llevaba dos año con mi novio (futuro marido), nos acabábamos de ir a vivir juntos, tenía un trabajo maravilloso al que quería dedicarme plenamente. Y quería viajar, divertirme, dormir hasta las tantas un domingo, en definitiva: ser libre… Además, quería casarme antes de ser madre. No, sin duda, no era el momento de ser madre, ni siquiera de planteármelo.

Pero el tiempo pasa, amigos. Casi 6 años han pasado de aquello. Mi amiga tuvo otro hijo después. Y no sólo ella. Otras amigas, otros amigos, conocidos, compañeras de trabajo, antiguos compañeros de estudios, vecinos,… Ahí Facebook ha hecho mucho daño. Incluso famosos que hasta hace nada eran unos críos, ahora ya los ves formando su familia. Todos, sin excepción, parecen haberse puesto de acuerdo.

Y ahora, tengo 34 años. Llevo un año casada, casi dos en paro. No he dejado de estudiar, de formarme, he estudiado un master, idiomas, busco trabajo de manera activa… Pero a mí, lo que me apetece ahora, realmente, es ser madre.

Sin embargo, mi chico no lo tiene tan claro. Dice que ahora no es un buen momento, mientras ninguno de los dos tenga al menos un trabajo más o menos estable. Y razón no le falta, desde luego. Es verdad que no es la mejor situación para plantearse tener un hijo.

Pero yo me frustro, me frustro muchísimo. Porque este deseo, esta llamada de la Naturaleza, es cada vez mayor. Veo embarazadas y carritos por todos lados. Y no son alucinaciones mías, es algo real.

Aunque, tal y como está el tema del empleo, me da miedo encontrar un trabajo y no poder quedarme embarazada por miedo a perderlo.

También me da miedo esperar tanto que, cuando queramos ponernos a ello, no podamos. Que tengamos problemas para conseguir un embarazo. Conozco casos de gente a la que le ha costado mucho, e incluso han tenido que recurrir a costosísimos tratamientos de fertilidad.

Y bueno, si eso tampoco funciona, hay alternativas como la adopción; pero, vaya, a mí me gustaría tener un hijo mío. Llevarlo dentro, parirlo, que lleve mis genes, los de mi marido… Además, que una adopción también es muy cara. Y que creo que más allá de los 40 y pico no te dejan adoptar.

No sé, me da miedo que se nos agote el tiempo. Sé que aún somos jóvenes. Pero también sé que mucha gente a nuestra edad ya ha tenido, al menos, un hijo.  A estas alturas, no creo que tenga ya los dos hijos con los que me imaginaba de niña. Pero bueno, eso no importa. Con uno me basta.

A veces me imagino a mí misma embarazada, yendo a la revisión, haciéndome una ecografía, comprando el carrito, la cuna… Me imagino también el momento del parto, y me pregunto cómo lo sobrellevaría, con lo miedica que soy. Sin duda, es lo que más miedo me da, a priori.

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Fuente: http://es.paperblog.com

Pero luego, también pienso en los primeros meses, los lloros, los pañales, los mocos, las noches sin dormir. Pero la cosa no acaba aquí: el hijo crece y, en cada etapa hay nuevos retos, nuevas preocupaciones. Es una responsabilidad para toda la vida. Y me pregunto si yo podría con todo eso. Si no me superaría. Si sería una buena madre; si seríamos unos buenos padres, unos padres responsables. Si le podríamos dar todo lo necesario. Si seríamos un buen ejemplo para él o ella. Si haríamos de él o ella un buen adulto.

Entonces me vengo abajo, me doy cuenta de que tengo tantas ganas como incertidumbres y miedos. Pero luego miro a mi alrededor y veo que cualquiera tiene un hijo. O varios. Y no se cuestionan tantas cosas. O tal vez sí, pero tiran p’alante.

Estoy hecha un lío. Sólo sé que quiero ser madre, pero no sé cuándo, si lo conseguiré, si seré capaz de hacerlo bien. A veces, me resigno a pensar que tal vez no estoy hecha para ser madre. Que nunca tendré hijos. Que el momento bueno pasó, cuando tenía un buen trabajo con un buen sueldo. Y entonces me acuerdo de aquella idílica imagen de mujer independiente y sin hijos que tenía a los 20 años. Y veo que ya no me resulta tan atractiva.

Me gustaría dejar algo de mí en este mundo. Un hijo, una personita, una versión mía, nuestra, mejorada. Alguien que contribuya a hacer de este mundo un lugar mejor…

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5 thoughts on “Quiero ser madre

  1. Te voy a ser sincera en varias cosas. Es mi opinión y no me la has pedido pero ah, se siente, no haber escrito un bló con lo de los comentarios abiertos pa que escriba cualquiera.

    1. NUNCA es el momento. Nunca. Siempre parece que más adelante será mejor. Ya te digo yo que igual sí, pero que no. QUe el momento es cuando lo desees, no luego.
    2. NUNCA tengas un hijo con alguien que no sabe si lo quiere. Es muy importante que estéis implicados los dos porque es DURO DE COJONES. Pero ojo, también es LO MEJOR DEL MUNDO. ¿Pueden tantas mayúsculas andar juntas en consonacia y amor a la vez? sí. SÍ. Cuesta, duermes poco, te olvidas un poco de la vida de antes pero si te organizas, puedes hacer cosas. Sobrevives. Y si tienes ayuda extra, hasta te puedes ir de cañas si dejas biberones preparados. NO es tan abrumador como cuentan. Tampoco es tan mágico. Está guay, vale la pena, cansa, te estresa y verle la cara a tu retoño mola mil.
    3. Si todavía no estás preparada, o él, o queréis daros un tiempo, hazte pruebas. Hacéoslas los dos. Es una cosa muy seriosa eso de ponerse cuando estás ya segura que sí y que resulte que no se puede por lo que sea. Ser conscientes de eso, de si os costará o no. Conozco casos y lo están pasando mal por eso, porque se han esperado buscando el momento y cuando lo han medio encontrao (le han echao bemoles) zasca, problemas.
    4. Disfruta de lo que te pase, sea ser madre o no serlo.
    5. Había algo más pero ya no lo recuerdo. Lo único que se es que si tienes ganas de serlo, si no tienes curro pero tienes ahorros, dale. Si no tienes ni curro ni ahorros, buf. Porque un bebé de meses consume poco dinero (se te va la vida en pañales pero la ropa y la comida es mínima y las otras cosas las puedes comprar de segunda mano, que son estupendas). Eso sí, luego crece. Piensa que si no tienes curro puedes disfrutar más de tu bebé pero piensa también que él va a tener que hacerse cargo, por lo menos, al 40% (si curra). Porque todo el día, es pa volverse loco.

    Vaya tocho, colega. Pero es como yo lo veo desde los primeros seis meses de vida de Bea. Ahora te escribo mientras me tomo un café (descafeinado) y ella echa la siesta. ¿Ves? Hago más cosas! 😛
    Suerte con lo que sea. Ya nos irás contando 🙂

    Besos!

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    1. Hola Fle!! Muchas gracias por tu comentario y por visitar mi humilde y novato bló. Qué honor! 🙂 Y gracias por tu sinceridad, por darme tu opinión. Sobre todo viniendo de alguien que tiene experiencia en esto de la maternidad.
      Qué te voy a decir: pues que tienes to’la razón. Nunca va a ser el “mejor momento”. El mejor momento es cuando ambos miembros de la pareja quieren (a ser posible, que sea a la vez 😛 ).
      En nuestro caso, ambos queremos ser padres, ni me lo plantería si él no quisiera. El tema es cuándo. Si por mí fuera, mañana mismo me ponía ya a ello. Pero el tema es ése: que estando los dos en paro, pues hay miedo. Es verdad que nos pueden dejar cosas, que tenemos algo ahorrado… pero uf. No sé, es un lío monumental.
      Pero vamos, que yo me doy un año como máximo para ponerme en faena, que luego nunca se sabe. Que igual no nos cuesta nada, que nos cuesta horrores. O hasta puede suceder que pasen dos años y yo misma diga: pues ahora se va a embarazar y a parir Rita la cantaora.
      Así que a ver qué pasa, pero más de un año sin tomar la decisión, no.
      Gracias again por pasarte por aquí. Un beso!! 😉

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  2. Joder, qué fastidio. Es una pena que estés en paro, de lo contrario te diría que no es mal momento en absoluto. Cuando se quiere ser mami (o papi), cuanto antes mejor: así disfrutas de ser joven y madre a la vez.

    Yo en esto no coincido en absoluto contigo, por otra parte. Aún estoy en mi étapa de soy jóven, moderno, guay, desenfadado y esto no va conmigo.

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    1. Jo, yo estaba en esa etapa de “soy joven, moderna, guay, desenfadada y no quiero niños ni loca” hasta el año pasado o así. He tenido épocas en las que el “runrun” era más fuerte que otras, pero hasta el momento siempre conseguía acallarlo.
      Sin embargo, desde hace unos pocos meses, no hay día en que no piense en el tema. Y cada vez me agobio más. Eso, unido a mi forma de ser bastante obsesiva, cuando una cosa me preocupa… pues ahí lo tienes. Yo no quiero sacarle el tema continuamente a mi chico, porque quiero que sea él también el que lo plantee. No quiero ser yo siempre la cansina que saca estos temas. Quiero que lo tenga claro, que no se sienta presionado. Pero es difícil, la verdad, cuando estás en este punto.
      Intento no pensar mucho en ello, no obsesionarme, pero cuesta cuando a tu alrededor sólo ves bebés, carritos, embarazadas… En fin, no sé qué voy a hacer. Pero posiblemente para el año nuevo se lo vuelva a plantear ya en serio, a ver qué pasa. No creo que sea bueno aplazarlo mucho más.
      Un saludo y gracias por comentar!!!

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  3. Fle te ha dicho todo lo que se puede decir. Nunca es el mejor momento, pero si lo queréis y os salen las cuentas, adelante. Mi hija tiene dos años y el 90% de la ropa es heredada. Un ex compañero de curro, amigos de mi cuñada y su hermano mayor. Y la carros y las cunas, heredadas. Si tú puedes heredar de tus amigas ropa, carros y muebles, el gasto se reduce mucho, mucho. Nunca estarás segura de ser una buena madre, pero lo harás lo mejor que puedas, como todos. Un abrazo

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